Delicias Lala: una historia de tradición, herencia y sabor en San Martín de los Llanos.
Elaborado por: Ginna Mora Almeida.
Cocinera tradicional.
La historia gastronómica de San Martín de los Llanos está profundamente ligada al arroz, un producto que llegó al territorio hace más de dos siglos como resultado de los intercambios alimentarios promovidos durante la época colonial. Aunque inicialmente el maíz ocupaba un lugar importante en los cultivos de la región, con el paso del tiempo el arroz demostró una mayor adaptación y productividad, convirtiéndose en uno de los pilares de la economía llanera.
Durante décadas, extensos cultivos de arroz caracterizaron el paisaje de San Martín y sostuvieron a numerosas familias de la región. Aunque en la actualidad estas áreas de cultivo han disminuido, el legado agrícola permanece vivo a través de la elaboración de productos tradicionales a base de arroz. A ello se suma la vocación ganadera del municipio, que provee otro ingrediente fundamental de su cocina: la cuajada.
En San Martín de los Llanos, muchas familias continúan encontrando en la elaboración y comercialización de amasijos tradicionales una forma de sustento y de preservación cultural. Pan de arroz, cubas, torta gacho, arepas, masato, tungos y otras preparaciones forman parte de un patrimonio gastronómico que se transmite de generación en generación.
Soy Ginna Marcela Mora Almeida, portadora de la cocina tradicional del municipio más antiguo del departamento del Meta. Mi vínculo con esta herencia culinaria comenzó en el hogar de mi bisabuela, Eulalia Rey de Almeida, conocida cariñosamente por todos como doña Lala, y de mi madre, Maribel Almeida Cárdenas. Tras el fallecimiento de ambas, cuando apenas tenía nueve años, fui acogida por mi tía Vilma Almeida Rey, hija de mi bisabuela, quien continuó enseñándome las recetas y conocimientos que habían sostenido a nuestra familia durante años.
Mi infancia transcurrió entre molinos, masas y hornos. Lo que entonces parecía un juego o una simple ayuda en las labores del hogar, con el tiempo se convirtió en mi proyecto de vida. Aprendí cada receta observando, practicando y compartiendo el trabajo cotidiano de las mujeres de mi familia, guardianas de una tradición culinaria que hoy considero un tesoro invaluable.
Hace más de siete años, ante la necesidad de generar ingresos para mi hogar, mi tía Vilma me animó a emprender utilizando aquello que mejor sabía hacer. Comencé ofreciendo torta gacho a través de las redes sociales y, poco a poco, la aceptación de los clientes fue creciendo. Su apoyo y confianza me motivaron a abrir un punto de venta físico donde diariamente pudiera ofrecer productos frescos y tradicionales.
Así nació Delicias Lala, un proyecto familiar cuyo nombre rinde homenaje a mi bisabuela y busca mantener vivo su legado. Desde entonces, el emprendimiento ha crecido de manera constante, permitiéndome no solo fortalecer la tradición gastronómica de mi municipio, sino también culminar mi formación profesional como Administradora Pública.
Hoy, además de la tradicional torta gacho, elaboramos pan de arroz en sus versiones blandita y tostada, cubas, torta de cuajada, masato, arepas y muchas otras preparaciones representativas de la cocina sanmartinera. Nuestro compromiso ha sido siempre ofrecer productos frescos, de calidad y elaborados de manera artesanal, respetando los saberes heredados de nuestros antepasados.
Aún conservamos prácticas que distinguen nuestra tradición: seguimos obteniendo cuajada fresca directamente de las fincas, la rallamos manualmente cada día y la mezclamos con el arroz para elaborar nuestras recetas, tal como lo hacían nuestras abuelas.
Cada producto que sale de nuestras manos lleva consigo una historia, una memoria familiar y una expresión de identidad cultural. Por ello, invitamos a las nuevas generaciones y a quienes visitan nuestra tierra a valorar y preservar las tradiciones culinarias que nos representan, porque detrás de cada plato siempre habrá una historia que contar.